Parece que fue ayer, pero han pasado ya 25 años de aquel 1992 en el que La Bodega de Basilio abrió sus puertas. Primero fue “Escala” el nombre elegido para este local, un estilo y enfoque diferente que tras tres años de andadura dio lugar a la Bodeguilla, un acogedor lugar donde los conquenses quedamos impresionados con esos generosos y atractivos aperitivos que Basilio preparaba y que sin duda fueron y son, su seña de identidad.

Pero lo que ayer asombraba a los conquenses hoy en día sigue asombrando a infinidad de turistas, y es que este negocio se ha convertido en un referente en la red y visita obligada para las personas que nos visitan.

Un éxito que según Basilio reside en la constancia y el trabajo diario, siempre aprendiendo y corrigiendo errores para conectar con sus clientes.

Infinidad de referencias de vino, Barril de cerveza San Miguel y aperitivos amplios y sugerentes (donde aun se ven caras de incredulidad de quien lo visita por primera vez) es la personalidad de esta Bodeguilla que cuenta con dos comedores donde poder degustar entre otras cosas sus platos estrella como la Sartén de patatas a lo pobre con huevos fritos de corral o las chuletillas de lechal asadas al sarmiento y romero.

Una constancia y un buen hacer que este año celebran sus bodas de plata.