Actinidia deliciosa, más conocida como kiwi, es una planta trepadora proveniente de China, que recibió ese nombre al trasladarse a Nueva Zelanda, donde el pájaro kiwi es el emblema nacional. El testimonio más antiguo del kiwi se remonta a la dinastía Ming, en el 1200 d.C., y en la actualidad estudios científicos han demostrado sus múltiples propiedades.

En un estudio publicado en el Journal of the American College of Nutrition, científicos otorgaron al kiwi el primer puesto en cuanto a valor nutricional, ya que, por ejemplo, un kiwi de tamaño medio contiene dos veces más vitamina C que la naranja, el doble de vitamina E que el aguacate, vitamina K y pequeñas cantidades de vitamina A, B6 y ácido fólico, así como potasio, magnesio, fósforo y una gran cantidad de fibra.

Ayuda a la digestión y el tránsito intestinal

Debido a la actinidina, una enzima responsable de la descomposición de proteínas. Su alto contenido en agua (83%) y fibra, le otorga efectos laxantes, por lo que ayuda a combatir el estreñimiento.

 

Reduce el riesgo de enfermedades del corazón

Un estudio revela que tener un nivel reducido de vitamina C en el organismo aumenta 2,4 veces el riesgo de infarto. Un kiwi aporta más del 100% de la cantidad diaria recomendada de vitamina C, que además actúa como antioxidante, protegiendo no solo contra enfermedades cardiovasculares sino también contra enfermedades crónicas como el cáncer.

 

Fortalece los huesos

Debido al alto contenido en vitamina K, cuyo consumo junto con el de cantidades elevadas de calcio y vitamina D, se relaciona con un menor riesgo de fracturas óseas.

 

Fuentes:

http://nutricionsinmas.com/propiedades-del-kiwi/

http://www.nutritelia.com/el-kiwi-la-fruta-mas-completa/

 

Autor: “Alba Vicente Olmo”